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Por: Erika Mo
Fotos: Lulú Urdapilleta/Cortesía

 

Después de dos discos como solista, y con un avasallante reconocimiento por ser vocalista de una de las bandas más reconocidas del país: Zoe, León Larregui ofreció el pasado 01 de julio el primero de sus conciertos en el Teatro Metropolitan teniendo como telonera a la novel cantante chihuahuense Ruzzy, quien a pesar de ser un tanto desconocida, hizo mover decenas de cabezas de tantas que esperaban al artista principal.

Con una actitud totalmente relajada y cordial, el originario de la Ciudad de México, interpretó Aurora Boreal, canción incluida en su primer material como solista Solstis, acompañado de un grupo de músicos uniformados y cortinas que sirvieron toda la velada como pantalla. El cantante salió con un sobrio vestuario negro y pequeños timbales que tocó en algunas canciones.

Después de Carmín, continuó con dos ovacionadísimas: Souvenir y Cómo tú, canciones en las que por momentos parecía que en Metropolitan se llevaba a cabo un duelo de voces, pues los miles de asistentes no dejaban de corearlas e inyectar satisfacción a un Larregui visiblemente contento.

Continuó con Tremanta, Zombies (un juego de luces coloridas iluminó el escenario), Tiraste a matar, Lattice y dos más en las que no evitó intervenir con sendas explicaciones: Birdee y Visiones, la primera dedicada a su novia que “anda(ba) por ahí”, y la segunda que como él lo dijo “es de mis preferidas, de las más chidas rolas y de las más viajadas”, no sin recomendar el uso de un estupefaciente para que se disfrutará mejor, el público se colmó de aplausos y en la pantalla las imágenes psicodélicas hicieron lo suyo.

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Después de Luna llena  y Cero no ser, llegó el invitado de la noche el músico Adanowsky, a quien mencionó como “un gran amigo que lo entendía y que al igual que él recientemente se convirtió en papá”, dicho esto, el músico francés entró al escenario portando un saco blanco y comenzó Femme Fatale, nuevamente solo, el concierto siguió con Pérdida total y Resistolux.

El clásico ‘encore’ se formó con Mar, canción que “se me estaba olvidando, de mis favoritas también”, Brillas  “se me olvidó que tenía un instrumento que tenía que tocar (sic.)” y Locos, donde al igual que en anteriores melodías mostró sus ‘dotes’ de baile, después de ésta, agradeció al público que eufóricamente lo ovacionaba y se marchó.

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