Por: Amaury Berdejo
Después de una presentación memorable en el Tecate Emblema, LP confirmó su regreso a la Ciudad de México para ofrecer un concierto el próximo 22 de noviembre en el Auditorio Nacional, uno de los recintos más importantes del país.
El anuncio llega acompañado del impulso de “Shelly”, sencillo estrenado recientemente y que muestra una vez más la capacidad de LP para transformar experiencias personales en canciones profundamente emotivas. La artista continúa expandiendo un catálogo que ha conectado con millones de personas alrededor del mundo gracias a una mezcla única de vulnerabilidad, intensidad y una voz imposible de confundir.
Con más de dos décadas de trayectoria como intérprete y más de 25 años trabajando como compositor, LP ha dejado huella no sólo con su proyecto solista, sino también colaborando con nombres como Rihanna, Christina Aguilera, Cher, Backstreet Boys y Rita Ora. Esa dualidad entre songwriter y estrella global ha convertido a LP en una de las figuras más auténticas del panorama musical contemporáneo.
La relación entre LP y México también se refleja en los números. Actualmente cuenta con más de 9.3 millones de oyentes mensuales en Spotify y nuestro país encabeza la lista de territorios donde su música tiene mayor impacto, consolidando a México como una de las audiencias más fieles para el proyecto.
Canciones como “Lost On You”, “When We’re High”, “Other People”, “Girls Go Wild” y “Muddy Waters” se han convertido en himnos para toda una generación de fans que encontraron en las letras de LP una forma honesta de hablar sobre identidad, amor, ruptura y autodescubrimiento. “Lost On You”, particularmente, se transformó en un fenómeno internacional alcanzando certificaciones de oro y diamante en distintos países.
Más allá de las cifras, el verdadero poder de LP aparece sobre el escenario. Sus conciertos suelen sentirse íntimos incluso en venues masivos, gracias a una presencia escénica que conecta de forma inmediata con el público. La combinación entre momentos acústicos, explosiones emocionales y una interpretación vocal llena de matices convierte cada presentación en una experiencia profundamente humana.






