Por: Amaury Berdejo
La banda neoyorquina, Geese, está lista para dar un nuevo golpe sobre la mesa con el anuncio de su gira por Norteamérica en 2026, bajo el nombre Getting Killed Again. Con una propuesta que ha crecido de forma contundente en los últimos años, el grupo se perfila como una de las fuerzas más interesantes del rock contemporáneo.
El tour arrancará el 29 de septiembre en Nashville y marcará una etapa clave en su evolución, llevándolos a recintos cada vez más grandes. Entre los momentos más destacados está su presentación en el Forest Hills Stadium de Queens el 2 de octubre, el show más ambicioso de su carrera hasta ahora. Para el público mexicano, la cita será el 6 de octubre en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México, un venue que suele recibir actos en pleno ascenso.
Los boletos estarán disponibles a partir del 30 de abril en Preventa Banamex, mientras que la venta general iniciará un día después a través de Ticketmaster y taquillas. Además, la banda suma un componente social a esta gira al colaborar con PLUS1, donando un dólar por cada entrada vendida para apoyar iniciativas comunitarias.
Antes de este recorrido por Norteamérica, Geese tendrá un verano cargado de actividad, presentándose en algunos de los festivales más relevantes del circuito internacional como Primavera Sound, Governors Ball, Bonnaroo, Lollapalooza y Outside Lands. Esta presencia constante en escenarios globales confirma su consolidación como una banda que ya juega en ligas mayores.
Gran parte de este impulso viene de su tercer álbum de estudio, Getting Killed, un material que no solo ha captado la atención de la crítica, sino que también ha conectado con una audiencia cada vez más amplia. El disco ha sido considerado uno de los mejores de 2025 por medios como TIME, The New Yorker y The New York Times, posicionándolos como referentes de su generación.
Con un sonido que transita entre la crudeza del rock, la experimentación y una energía en vivo cada vez más pulida, Geese se prepara para una gira que promete ser un punto de quiebre. Su regreso a México no solo será una oportunidad para verlos en uno de sus mejores momentos, sino también para confirmar por qué su nombre ya empieza a pesar dentro de la escena global.






