Por: Mara Palacios
Fotos: OCESA / Lulú Urdapilleta
La noche del pasado 29 de octubre, el trío colombiano TIMØ llegó al Pepsi Center de la Ciudad de México como parte de su Canto Pa’ No Llorar Tour, en una presentación que reunió a sus seguidores alrededor de historias de amor, desamor y amistad. Integrado por Felipe Galat (Pepa), Andrés Vásquez (Andy) y Alejandro Ochoa (Alejo), el grupo aprovechó su regreso a tierras mexicanas para presentar su segundo álbum de estudio y compartir algunos de los temas más representativos de su trayectoria.
Con una propuesta de pop rock latino de esencia dosmilera, los músicos apostaron por un espectáculo completamente en vivo, acompañado de guitarras, bajo, batería y percusiones latinas. Desde los primeros temas, la energía del público se hizo presente, especialmente durante canciones como “Luz”, “No Hay Que Llorar”, “215 Días”, “Juernes”, “Bebamos” y “Amigos”, que formaron parte del recorrido musical de la noche.
Uno de los atractivos de la presentación fue la participación de invitados especiales. Emilio Cabra acompañó a la agrupación durante “Traguita”; posteriormente, Andrés Obregón se sumó para interpretar “Pase lo que pase”, mientras que Los Rumberos hicieron lo propio con “Nunca deja de llover”. Estos encuentros aportaron un ambiente de celebración y complicidad entre los músicos, reforzando el espíritu de comunidad que caracteriza al proyecto.
La parte más emotiva llegó con “Para el Tiempo”, momento en el que las pantallas del recinto mostraron fotografías de seres queridos que ya fallecieron, enviadas previamente por los propios seguidores. A pocos días de las celebraciones de Día de Muertos, la dinámica convirtió la canción en un homenaje colectivo, con imágenes y recuerdos que dieron un significado especial a la interpretación.
El repertorio también incluyó temas como “Espejito, Espejito”, “Miro al Cielo”, “Divino Castigo”, “Palabras”, “Refugio”, “Quédate”, “Vino Rosé” y “Conquistar el Planeta”, con los que TIMØ mantuvo la conexión con sus seguidores hasta el final. Así, el trío colombiano dejó en el Pepsi Center una noche en la que la música en vivo, las colaboraciones y las historias personales fueron protagonistas, reafirmando el vínculo que ha construido con el público mexicano.






