Por: Mara Palacios
Silvia Pérez Cruz regresó a la Ciudad de México la noche del jueves 20 de agosto para presentarse en el Teatro Metropólitan, donde ofreció un concierto marcado por la intimidad, la fuerza de su interpretación y un recorrido por las historias que conforman su más reciente producción, Oral_Abisal. La cantante catalana llegó acompañada por Carlos Montfort, Marta Roma y Bori Albero, quienes construyeron junto a ella una atmósfera en la que convivieron las cuerdas, el contrabajo, las percusiones, los metales y las armonías vocales.
El espectáculo arrancó con “La Sed”, dando paso a una noche en la que la música transitó por distintos géneros y emociones. Canciones como “Líquido”, “Chundwa”, “Mar muerto” y “Pequeño vals vienés” formaron parte del repertorio, reflejando la diversidad musical que caracteriza a Pérez Cruz. Mientras algunas piezas llevaron al público hacia sonidos cercanos al flamenco, otras exploraron ritmos como la chacarera argentina y abordaron temas más profundos, entre ellos la migración y las tragedias ocurridas en el mar Mediterráneo.
Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con la aparición de Natalia Lafourcade, quien subió al escenario para compartir con la española un encuentro que confirmó la complicidad artística entre ambas. Las cantantes interpretaron “Mi última canción triste”, tema que escribieron y grabaron juntas en 2023, y posteriormente unieron sus voces en “La Llorona”, provocando uno de los momentos más emotivos y celebrados de la presentación.
Más allá de presentar su nuevo material, Silvia Pérez Cruz convirtió el concierto en un espacio para hablar, a través de la música, del amor, el deseo, la maternidad, la pérdida y la memoria. Su capacidad para pasar de momentos casi silenciosos a interpretaciones de gran intensidad mantuvo al público atento durante toda la velada, demostrando por qué su propuesta es una de las más singulares de la escena contemporánea.
Con una noche en la que las canciones viajaron entre distintas geografías, estilos y emociones, Silvia Pérez Cruz dejó una presentación que se sintió como un reencuentro con el público mexicano. La participación de Natalia Lafourcade añadió un toque especial a una velada en la que la voz de la catalana fue el hilo conductor de historias personales y colectivas, confirmando que Oral_Abisal encuentra en el escenario un espacio para crecer y conectar de manera directa con quienes la escuchan.






