Por: Óscar Quintero
La escena punk vuelve a tomar fuerza en la Ciudad de México y lo hará con ruido, actitud y comunidad. Este 24 de mayo, el Fuck Off Room se convertirá en el punto de encuentro para la segunda edición de House Of Punk, un festival que no solo busca sacudir bocinas, sino también conectar escenas y discursos desde la independencia.
Durante la conferencia de prensa virtual, Ricardo Ordóñez, organizador del evento y miembro de Smash-O, compartió el origen y la esencia del festival. House Of Punk nace en Argentina como una plataforma para proyectos emergentes y autogestionados, y su llegada a México responde a una necesidad clara: tender puentes reales entre escenas latinoamericanas que comparten más que un género, una forma de entender la música y la vida.
La idea, explicó Ordóñez, es que este intercambio no se quede únicamente entre México y Argentina. El objetivo a mediano plazo es ampliar el mapa, sumar más países y construir una red donde las bandas independientes encuentren espacios de circulación, diálogo y crecimiento colectivo.
Nuevas etapas, nuevos sonidos
Entre las voces participantes estuvo Iker Alcocer, representante de Barney Gombo, quien habló de un momento clave para la banda. Esta nueva etapa —más reflexiva y creativa— les ha permitido redescubrirse y replantear su sonido. En House Of Punk, Barney Gombo no solo subirá al escenario: también presentará oficialmente el EP en el que actualmente trabajan, además de mostrar lo que dejaron ver con “Más Gombo que nunca, Parte 1”.
Por su parte, Fernanda y Gus, integrantes de Luzer, compartieron la emoción que representa haber firmado recientemente con una disquera internacional. Más allá del logro profesional, destacaron el respaldo incondicional de su público: una base de seguidoras y seguidores jóvenes que, sin importar la edad, los acompañan en cada paso y cada tocada, confirmando que el punk sigue encontrando eco en nuevas generaciones.
Punk como identidad y resistencia
Más allá de alineaciones y estrenos, uno de los puntos más sólidos de la charla fue la visión compartida sobre lo que significa el punk hoy. Para quienes participan en House Of Punk, no se trata solo de guitarras distorsionadas o ritmos acelerados. El punk es una forma de canalizar emociones, una postura frente al mundo y una herramienta para decir lo que incomoda, lo que duele y lo que urge.
Con ese espíritu, House Of Punk promete ser más que un festival: una declaración colectiva desde la independencia, la autogestión y la necesidad de seguir creando música con mensaje. El 24 de mayo, el Fuck Off Room no solo albergará conciertos; será el espacio donde distintas voces del punk se encuentren para recordar que la escena sigue viva, ruidosa y en constante movimiento.






