Por: Óscar Quintero
La comedia en México está a punto de vivir un momento que marcará un antes y un después. Carlos Ballarta, uno de los comediantes más influyentes y provocadores de su generación, se convertirá en el primer standupero en presentarse en el Palacio de los Deportes, un recinto tradicionalmente reservado para conciertos masivos. La cita será el 5 de septiembre, con Naco Ladino, el espectáculo con el que busca llevar el humor de barrio a uno de los escenarios más grandes del país.
El anuncio se dio en una conferencia de prensa tan atípica como el propio Ballarta: un ambiente de feria, risas sueltas y cercanía con la gente, reflejo de la conexión que el comediante mantiene con la calle, con la sociedad y con esa realidad que suele incomodar… pero también hacer reír. Desde ahí dejó claro que este show no es sólo suyo, sino una invitación colectiva a ser parte de un momento histórico.
Aunque Ballarta ha llevado su comedia a escenarios de Europa y Latinoamérica, el reto del “Domo de Cobre” lo tiene con emociones encontradas. Entre la emoción y el miedo, el comediante reconoce que enfrentarse a un recinto de esta magnitud no es cosa menor. Sin embargo, fue justo esa sensación la que lo impulsó a aceptar el desafío: no pensarlo demasiado y lanzarse de frente, como se hace con los actos que realmente valen la pena.
Naco Ladino no sólo es un nuevo espectáculo, también es una declaración. Ballarta entiende que el Palacio de los Deportes impone distancia, pero su apuesta es clara: transformar ese espacio gigante en un barrio festivo, donde el humor nacido en las calles, las periferias y la vida cotidiana encuentre eco en miles de voces riendo al mismo tiempo. Para él, la comedia también es identidad, contexto y una forma de mirar la vida desde lo que se vive todos los días.
El impacto de este show va más allá de una sola noche. Ballarta sabe que abrir este escenario para el stand up significa abrir camino para otros comediantes, nuevas voces y futuras apuestas en espacios masivos. La intención es clara: demostrar que la comedia también puede llenar recintos grandes sin perder su esencia.
En el escenario no estará solo. Lo acompañarán Richie O’Farrill, una figura clave en sus inicios, así como Coco Celis, en una noche que también funciona como un reencuentro entre colegas que crecieron compartiendo micrófonos, escenarios pequeños y muchas horas de prueba y error.
El 5 de septiembre, el Palacio de los Deportes no retumbará con guitarras ni coros multitudinarios, sino con carcajadas. Carlos Ballarta está listo para dar el salto más grande de su carrera y, de paso, demostrar que la comedia en México también puede jugar en las grandes ligas.






