Por: Steve
Fotos: OCESA / Liliana Estrada
La noche del pasado 15 de mayo, el Teatro Metropólitan se transformó en una auténtica fiesta de rock latino con el esperado regreso de Bersuit Vergarabat a la Ciudad de México. La agrupación argentina celebró los 25 años de su emblemático álbum Hijos del Culo frente a un recinto repleto de fanáticos que no dejaron de cantar, brincar y corear cada tema de la noche. Desde antes de que iniciara el concierto, el ambiente ya se sentía cargado de nostalgia y energía, especialmente entre los seguidores que crecieron escuchando a la banda en los años dosmil.
El show abrió con “El gordo motoneta”, detonando de inmediato la euforia del público, que convirtió el Metropólitan en una enorme pista de baile. A lo largo de la presentación sonaron clásicos como “La del toro”, “La vida boba”, “Toco y me voy”, “Morocha”, “Yo tomo”, “Vuelos” y “Sr. Cobranza”, una de las canciones más coreadas de la noche. La agrupación mantuvo su esencia irreverente y festiva, mezclando ska, rock, murga y ritmos latinos en una presentación que constantemente hizo cantar y saltar a los asistentes.
Uno de los momentos más especiales ocurrió cuando la banda agradeció el cariño del público mexicano y recordó la relación que han construido con el país durante décadas. Además, el concierto contó con la participación de Percancecomo acto abridor, calentando el ambiente previo a la aparición de Bersuit. Durante varios momentos del show, los integrantes aprovecharon para interactuar con el público capitalino, provocando ovaciones constantes y una comunión total entre escenario y asistentes.
Después de más de dos horas de música y una celebración llena de nostalgia, la agrupación cerró la velada con “Un pacto”, dejando al público cantando a todo pulmón el emblemático tema que marcó el desenlace de una noche explosiva en el Metropólitan. Entre luces, saltos y una energía desbordada, Bersuit Vergarabat confirmó por qué sigue siendo una de las bandas más queridas e influyentes del rock latinoamericano.






