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La adicción que necesitas

Miguel Mateos regresa al Auditorio Nacional con una noche de rock sin artificios

Por: Óscar Quintero 

En una conferencia de prensa virtual, Miguel Mateos dejó claro que el rock sigue vivo cuando se toca desde las entrañas. El músico argentino conversó sobre su próximo concierto del 19 de marzo en el Auditorio Nacional, una fecha que promete ser tan emotiva como poderosa, construida a base de guitarras, historia y una conexión genuina con el público mexicano.

Mateos adelantó que el show ha sido cuidadosamente trabajado y que contará con músicos mexicanos integrados a su banda, una combinación que —en sus propias palabras— enriquecerá la energía del escenario y hará de la noche una experiencia especial. No se trata solo de interpretar canciones, sino de crear un diálogo musical entre generaciones, países y memorias compartidas.

Figura clave en la revitalización del rock argentino de los años ochenta y protagonista indiscutible del movimiento Rock en tu idioma, Miguel Mateos es sinónimo de himnos que marcaron época. Desde Buenos Aires hasta toda Latinoamérica, su música ha acompañado historias personales, revoluciones sonoras y una identidad rockera que se niega a desaparecer.

Durante la charla, el músico fue enfático al expresar su postura frente a la inteligencia artificial en la música. Para Mateos, el rock debe mantenerse fiel a su esencia: nada de trucos digitales ni procesos artificiales. Su concierto, aseguró, está construido de manera orgánica, con el pulso natural de la banda tocando en vivo y con la crudeza que define al género.

El repertorio recorrerá distintas etapas de su carrera, desde los temas emblemáticos de sus primeros discos como Obsesión, hasta proyectos más recientes como Miguel Mateos Sinfónico, donde el rock dialoga con arreglos orquestales que le dan una profundidad distinta, sin perder fuerza ni carácter.

Todo está listo para una noche de guitarras encendidas, coros colectivos y rock auténtico. La cita es clara: Miguel Mateos vuelve a uno de los escenarios más importantes del país para recordarnos que, cuando el rock es real, no necesita nada más.