Por: Óscar Quintero
Hay canciones que no envejecen porque siguen latiendo en la memoria colectiva. Los Amantes de Lola lo saben y, por ello, han decidido reencontrarse con su público desde un lugar distinto: la cercanía. La emblemática banda del rock mexicano ofrecerá un concierto íntimo y acústico el próximo sábado 21 de marzo en el Marakita Piano Bar Live Music, en la Ciudad de México, una noche que promete emociones sin filtros y una conexión directa con su audiencia.
Lejos de los grandes escenarios y la estridencia habitual, el grupo apostará por un formato que privilegia la esencia: guitarras desnudas, letras al frente y una atmósfera envolvente donde cada canción cobra un nuevo significado. La cita es a las 9:00 de la noche, en el recinto ubicado en La Quemada 419, a un costado del estacionamiento de La Maraka, un espacio ideal para vivir el rock desde la intimidad.
Este concierto representa una oportunidad poco común para redescubrir el repertorio de Los Amantes de Lola desde su lado más honesto. En este formato acústico, temas que han acompañado a varias generaciones se transforman en relatos cercanos, casi confesionales, donde la nostalgia dialoga con el presente. No se trata solo de escuchar canciones, sino de habitarlas.
Hablar de Los Amantes de Lola es remitirse a un capítulo fundamental del rock nacional. Surgidos a finales de los años ochenta, en una escena marcada por la búsqueda de identidad y la libertad creativa, la banda encabezada por Kass y Edwin logró construir un lenguaje propio que fusionó la nueva ola, el punk y una lírica urbana cargada de deseo, rebeldía y vulnerabilidad. Su propuesta rompió moldes y abrió caminos.
Canciones como “Beber de tu sangre”, “Mamá”, “Acción” y “Mudo” trascendieron su contexto original para convertirse en auténticos himnos del rock en español. Más que éxitos, son piezas emocionales que siguen encontrando eco en nuevas generaciones, demostrando que su fuerza no depende del tiempo, sino de la honestidad con la que fueron creadas.
A lo largo de más de tres décadas, la banda ha sabido reinventarse sin perder su identidad. Su vigencia no radica únicamente en la nostalgia, sino en la capacidad de conectar desde lo humano, de mostrar que el rock también puede ser sensible, íntimo y profundamente emocional. Este concierto acústico es una extensión natural de esa filosofía.
La velada del 21 de marzo se perfila como una experiencia sensorial, donde el público será parte activa del ritual musical. Un encuentro cercano, sin artificios, en el que cada acorde y cada silencio tendrán un peso especial. La producción corre a cargo de En Live, promotora reconocida por crear experiencias memorables y de alta calidad, reforzando la promesa de una noche cuidada en cada detalle.
Los boletos ya se encuentran disponibles a través de Arema.mx, y las reservaciones pueden realizarse directamente a los teléfonos 55 56 82 06 36 y 55 88 32 00 19. Para quienes crecieron con estas canciones —y para quienes están por descubrirlas—, esta será una noche para reconciliarse con la memoria, la emoción y el pulso vivo del rock mexicano.






