Por: Mara Palacios
Fotos: OCESA / Liliana Estrada
El pasado, sábado 21 de febrero, el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes volvió a encender sus luces para recibir un espectáculo sin precedentes: Batalla de Campeones 2026, una propuesta híbrida que mezcló la intensidad del freestyle con la espectacularidad de la lucha libre. Las calles de la colonia Granjas México se vieron impregnadas de expectación, mientras miles de asistentes se congregaban para presenciar una velada donde el verbo y la fuerza física compartieron protagonismo.
Lo más destacado de la noche fue la participación de figuras consagradas del rap improvisado, encabezadas por Aczino, considerado uno de los freestylers más influyentes del mundo hispanohablante, quien ofreció varias intervenciones memorables frente al micrófono. Junto a él, talentos como Lobo Estepario, Azuky, Jony Beltrán, Yoiker y Gazir hicieran gala de destreza lírica, conectando con la audiencia en un formato que dejó atrás la competencia tradicional para apostar por un espectáculo libre, intenso y sin jueces.
Pero la energía en el recinto no se limitó al verso espontáneo; también tuvo espacio para los íconos del cuadrilátero. El público vibró con las apariciones de leyendas de la lucha libre como Alberto El Patrón, Tinieblas Jr. & Alushe y DMT Azul, cuya presencia aportó un componente teatral y físico que rompió esquemas dentro de un evento que se propuso ser mucho más que un simple concierto de freestyle. El cruce entre acrobacias, máscaras y poesía urbana atrapó a los asistentes desde el inicio hasta el cierre de cada segmento.
Al concluir la jornada, quedó la sensación de que Batalla de Campeones había logrado consolidarse como un nuevo punto de referencia en la agenda del entretenimiento capitalino. Más que una batalla, fue una celebración de la cultura urbana y de la lucha libre como expresión artística, una noche que transformó al Palacio de los Deportes en un espacio donde los micrófonos rugieron tanto como los aplausos y los cantos del público.






