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Alan Parsons regresa a la CDMX: una noche donde la música se escucha con el alma

Por: Óscar Quintero 

Hay artistas que no solo se escuchan: se experimentan. Y hay conciertos que no funcionan como simple entretenimiento, sino como un viaje sonoro que se queda resonando mucho después de que se apagan las luces. Alan Parsons Live Project vuelve a México para ofrecer precisamente eso: una experiencia musical de alto nivel que llegará a la Ciudad de México el viernes 16 de octubre, cuando el Velódromo Olímpico se convierta en el escenario de una noche dedicada a la precisión, la emoción y la elegancia sonora. La cita es a partir de las 21:00 horas.

El regreso de Parsons no es menor. Se trata de un creador que ha marcado la historia de la música desde múltiples frentes: como productor, ingeniero de sonido y arquitecto de obras que redefinieron la forma de entender el rock progresivo y la música conceptual. Su nombre está asociado a una obsesión casi artesanal por el detalle, y eso se refleja con claridad en cada una de sus presentaciones en vivo, donde nada está dejado al azar.

La gira The Show Must Go On llega a México como una reafirmación de ese compromiso artístico. Después de que la fecha original tuviera que ser reprogramada por motivos de salud, esta nueva presentación se anuncia con fuerza renovada y con la promesa de un espectáculo pensado para disfrutarse con atención plena. No es un concierto para pasar de fondo: es una invitación a detenerse, escuchar y dejarse llevar por una obra que ha sabido resistir el paso del tiempo.

En el escenario, Alan Parsons Live Project ofrece algo cada vez más raro en la industria actual: música ejecutada con paciencia, inteligencia y respeto por su propia historia. Las canciones no buscan impactar por volumen o exceso, sino por su construcción minuciosa, por sus atmósferas envolventes y por una narrativa sonora que conecta emociones, memoria y presente. Cada tema funciona como un capítulo dentro de un relato mayor, diseñado para vivirse de principio a fin.

El Velódromo Olímpico será el espacio ideal para este encuentro. Su amplitud permitirá que el público se sumerja en un espectáculo donde el sonido y la imagen se combinan para crear una experiencia integral, elegante y profundamente emotiva. Será una noche para reencontrarse con canciones que han acompañado generaciones, pero también para redescubrirlas bajo una nueva luz.

Asistir a un concierto de Alan Parsons no es solo ver a una figura histórica sobre el escenario; es presenciar a un artista que sigue entendiendo la música como un acto de comunicación profunda. En tiempos dominados por lo efímero, su propuesta se siente como un recordatorio de que el arte puede ser duradero, reflexivo y profundamente humano.

Los boletos para esta presentación ya se encuentran disponibles a través del sistema Funticket, y todo apunta a que será una de las fechas más significativas del año para quienes buscan algo más que un show: una experiencia que se queda grabada en la memoria. El 16 de octubre, la música no solo continuará. Se sentirá.