WILD O’ FEST 2019: COLOR Y MÚSICA EN EL GARAGE ROCK

Por: Vale
Fotos: Liliana Estrada/Cortesía

Ayer se llevó a cabo una edición más del Wild O’ Fest, con exponentes del garage rock, el surf y punk que jamás nos imaginaríamos nos fueran a visitar a nuestro país.

El Pabellon Cuervo fue la nueva sede para el festival, un venue acogedor y adaptado y moldeado para que los asistentes nos la pasáramos de lo mejor durante todo el día, en el que además de ser la música el factor principal, no faltaron algunos cuantos stands de comida y un spot de venta de vinilos, así como también DJ’s que amenizaban los entretiempos con mezclas de rock and roll.

Sobre el escenario se apreciaron distintos matices de rock; desde algo más psicodélico y clásico como los chicos de Viv And The Sect, talento mexicano nacido de la ciudad capital, hasta lo exquisito y sensual del surf bien ejecutado con The Surfrajettes, unas chicas sumamente guapas y talentosas integradas por Nicole Damoff, Shermy Freeman, Sarah Butler y Anna Liebel.

Desde España Dr. Explosión aterrizó al Pabellón Cuervo para soltar sus mejores hits que tenían en su contenido letras y títulos bastante explícitos y con mucho humor negro, acompañado de un feeling punk que provocó el primer slam del día con el público de enfrente.

The Phantom Four llegaron desde tierras del otro lado del mundo, desde Holanda, para poner elegancia sobre el Wild O Fest con rock surf perfectamente bien llevado y que puso a muchos a aplaudir.

Una de las bandas que se llevó el festival fueron The Gories, compuesto por Mick Collins, Dan Kroha y Peggy O’Neill directamente desde Michigan con un garage rock con tintes de blues muy a lo The Velvet Undreground en los 70’s. The Gories fue sin duda una de los proyectos más aplaudidos y coreados para tocar más durante su show.

El último talento mexicano en tocar fueron los Dávila 666 con un show en el que no pasó mucho, y en el que varios decidieron salir a refrescarse o a comer algo durante su participación y esperar a The King Khan And BBQ Show, el dúo canadiense vestidos con prendas sado y dando gritos durante varias rolas que tocaron en su repertorio.

Liderados por Rudi Protrudi, The Fuzztones, uno de los dos headliners, eran de los más esperados y ansiados por ver, pero aunque su acto fue bueno y bien ejecutado, comenzó muy bien y se fue diluyendo durante el set al grado de hacerse un poco aburrido y monótono. Solo nos quedaba una última carta por jugar, la mejor, la que nos sacaría de nuestra zona de confort y elevaría nuestras expectativas: The Mummies fue la salvación.

Los formados en San Bruno, California, dieron un espectáculo de otro festival, haciendo que el cansancio y cualquier pena que el público sintiera, haya valido la pena para esperar el cierre de estos cracks del garage rock.

Riffs durísimos de guitarra, un órgano que además de servir como instrumento, era un arma para ser parte del espectáculo siendo cargado por su líder y vocalista. Un concierto que lo tuvo de todo, incluida comedia involuntaria de parte de sus integrantes.

Con esto el Wild O’ Fest cerró más que de maravilla, si con sus altibajos en algunas propuestas musicales, pero dejándonos con un gran sabor de boca y con ganas de más ediciones de este festival donde el ruido es lo primordial y más importante.

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