Por: Ángel Santillán
Fotos: Vale Alinee

El Teatro Ángela Peralta, ubicado en las entrañas y en el corazón de Polanco, fue la sede para celebrar 13 años de contenido musical por la Warp Magazine, uno de los medios de música más importantes del país.

Por supuesto, la celebración no podía ser menor. Por eso, el músico y productor de 44 años de edad, Sebastien Tellier, fue el encargado de romantizar, sexualizar y hasta alegrar dicho festejo con un show que, para ser francos, nos dejó a muchos un sabor agridulce.

La cita fue desde tempranas horas de la tarde. El Teatro Ángela Peralta arropó también a talento mexicano con sets cortos de la michoacana Ana Rizo y la regiomontana Fer Casillas, posteriormente al artista estelar, el dúo creado en la Ciudad de México Love La Femme puso de su carisma y talento para dejar aclimatado de pasión una noche que parecía se iba a mantener lluviosa y hasta posiblemente catastrófica ante la intemperie de estar como público al aire libre y sin zona para resguardarnos de la lluvia en un foro como el Ángela Peralta.

Sebastien Tellier, programado para las 8:00 pm, tuvo un retraso de una hora ante la entrada de la gente que solo fue a verlo a él. Una gran fila avanzaba lenta ante una organización que dejó mucho que desear; aunque no todo era malo, la lluvia ya había cesado y los asientien Tos realmente no estaban enumerados o acomodados por zona. Fue un poco confuso, pero se aprovechó para tener buen lugar de frente.

Nueve en punto y el ídolo francés, alto, con una enorme barba entre canosa/negra y desalineada, lentes obscuros y sombrero de ala ancha, se presentó con una enorme sonrisa ante los pocos asistentes que lo esperábamos con emoción. Lo único que lo acompañaba sobre el escenario era un piano y unas luces detrás de él que realmente no tenían mucho chiste, pero era lo de menos ante semejante personaje que se encontraba ahí.

La noche se sentía deliciosa amenizada por aquel astro francés y su piano tocando temas como Cochon Ville, L’amour Naissant, Roche, Kilometer, La Ritournelle, Sexual Sporwear y Divine.

Entre temas, Tellier contaba historias sobre las canciones, bromeaba y se tomaba el tiempo de platicar abiertamente. Al final, el resultado fueron solo 50 minutos de set, de los que por lo menos 40 fueron de música y otros 10 como de un monólogo cómico.

Lo que pintaba para ser un concierto memorable, terminó por ser un simple showcase de un hombre súper talentoso tocando un piano, hubo 50 minutos que si bien fueron lindos e íntimos con Sebastien Tellier, fueron también algo injustos para las personas que pagaron un precio bastante alto por un boleto. O al menos eso bajo la perspectiva de muchos que lo pensamos.

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